Ahora la joven ha hablado de los problemas que tuvo sobre las expectativas de género. «No quería ser un chico», decía. «No me comporto como una chica o un chico, y pienso que ser una chica no es lo que odio, es el envoltorio que me puse», explicaba. Ayer Miley escribía en Instagram: «Nadie puede definirme, nadie me definirá. Libre para ser cualquier cosa».
«No todas mis relaciones han sido heterosexuales», comentó la cantante a un medio de comunicación homosexual. Quizá, sea esa una de las razones por la que ha creado una Fundación en defensa de los homosexuales y grupos sin techo.
Fuente: abc.es